sábado, 6 de octubre de 2012

La Ciudad Mundial

Vivimos en un mundo interconectado. Si estornudas en Taiwan es probable que tus gérmenes lleguen a contagiar hasta en Alabama..Y así sucesivamente.
El mundo está conectado y todos somos parte de un mecanismo perfecto. Todos formamos el todo. Las vías de la información nos permiten estar al tanto de la actualidad de Kabul a la vez que consultamos como será meteorológicamente el día siguiente en Kuala Lumpur. Internet es uno de los grandes responsables de esta dependencia mutua de todos con todo, pero no es el único.
Para nosotros, ciberciudadanos, el progreso, el avance, es algo que viene de la mano de las tecnologías. No podemos vislumbrar una vida como la que tenemos hoy en día sin internet, ya que nos sentiríamos huérfanos de la información. Sin embargo, este mundo tal y como lo conocemos hoy en día, esta "globalización" informativa es el fruto de un gran trabajo de recolección de información en distintos países, y de unos esfuerzos sobrehumanos llevados a cabo por personas como Paul Otlet y Henry La Fontaine.
Paul Otlet
Estos dos abogados, fundadores del Instituto Internacional de Bibliografía, tienen una gran carga de responsabilidad respecto al mundo de la información tal y como lo conocemos hoy en día. Adelantados para su tiempo, soñaron en un mundo donde cualquier persona situada en cualquier punto geográfico pudiera tener en su mano cualquier artículo, libro, texto, etc. recogido en cualquier biblioteca. Que cualquiera pudiera tener cuando lo quisiera cualquier información escrita alguna vez. ¿Y qué busca internet si no eso? ¿Acaso la gran finalidad de internet no es que estemos todos conectados y que podamos acceder libremente a cualquier información?
Si bien es difícil imaginar la creación del internet lejos de la figura de Paul Baran o de alguna oficina del Ministerio de Defensa de los Estados Unidos, la idea de una red mundial accesible para todas las personas se venía preparando desde principios de siglo en mentes revolucionarias como la de Otlet, quien soñó con una combinación entre una red telefónica y un conjunto de pantallas de ordenadores en las que podríamos acceder a una infinitud de textos, noticias, etc. Soñó con una "ciudad mundial" en la que toda la información del mundo estuviera recogida y a la que todos los ciudadanos del mundo pudieran acceder. Por eso no debemos pensar en internet solo como un avance tecnológico, sino también como la finalización de un proyecto, una idea, diseñada para combatir el desinterés por el saber.


Fuentes: foto extraída de http://www.mundoesotericoparanormal.com/cientifico-belga-predijo-1934-internet/

No hay comentarios:

Publicar un comentario